Servicios y Terapias. Terapia de Movimiento Rítmico

Un reflejo es una reacción muscular involuntaria que surge ante cierto tipo de estímulo. Cuando un bebé nace posee unos reflejos primitivos destinados a asegurar su supervivencia.

Son movimientos automáticos que se establecen a través del tronco encefálico, la parte más primitiva de nuestro cerebro, y no están controlados de forma voluntaria. Un ejemplo sería el reflejo de succión, que permite al bebé alimentarse nada más nacer.

El desarrollo motor normal está relacionado con la integración, aparente desaparición, de estos reflejos en los 3 primeros años de vida, especialmente en los 12 primeros meses. Conforme se integran los reflejos primitivos aparecen las reacciones o reflejos posturales de adulto que son los que determinan nuestras habilidades físicas.

La presencia de reflejos primitivos residuales, después de la edad de integración, es indicativa de inmadurez; pueden verse afectadas las habilidades motoras gruesas y finas, la percepción sensorial y el desarrollo cognitivo y emocional.